Odontología preventiva
La odontología preventiva siempre hace hincapié en la buena higiene bucal y el cuidado dental periódico. Estos son hábitos muy importantes a lo largo de toda la vida, sin importar la edad. Tener una buena higiene bucal y acudir al dentista periódicamente no solo ayudan a prevenir las enfermedades dentales, sino que también ahorran tiempo y dinero. Al mismo tiempo, usted puede salvar sus dientes y encías. Medidas para combatir la placa dentobacteriana
Con solo prevenir la formación de placa dentobacteriana, usted puede conservar sus dientes de por vida. Es un hecho que en la actualidad los adultos mayores conservan su dentadura natural por más tiempo gracias a los avances científicos y al énfasis que se está dando a la odontología preventiva.Una buena higiene bucal requiere un conocimiento básico sobre la placa dentobacteriana. La placa es una capa de bacterias pegajosa e incolora que se encuentra adherida a la superficie de los dientes. Cada vez que una persona consume algún tipo de carbohidrato (alimento a base de azúcar o almidón) alimenta esta capa de bacterias. La placa, a su vez, produce ácidos que deterioran el esmalte de los dientes, causan caries y generan una sustancia dura llamada sarro. La producción ininterrumpida de estos ácidos puede provocar caries dental e infección en las encías (también conocida como enfermedad periodontal). La enfermedad periodontal no atendida a tiempo puede causar la pérdida total de los dientes y el hueso alveolar.
Se puede iniciar la lucha contra la placa dentobacteriana a cualquier edad y conservar los dientes y encías saludables. De hecho es muy sencillo. Basta con observar las siguientes medidas:
- Cepíllese los dientes dos veces al día empleando un cepillo de cerdas suaves y una pasta dental con flúor. El cepillado sirve para eliminar las partículas de alimento y la placa dentobacteriana que se adhieren a las superficies de los dientes. No olvide cepillar la superficie de la lengua, ya que esto evita el mal aliento y la acumulación de bacterias.
- Limpie los espacios entre los dientes a diario con hilo dental o con un limpiador interdental. Las bacterias que causan caries pueden permanecer entre los dientes fuera del alcance de los cepillos de dientes. El uso de hilo dental elimina la placa y las partículas de alimento alojadas entre los dientes y por debajo de las encías.
- Procure llevar una dieta balanceada y limite el consumo de alimentos entre comidas. Si requiere un refrigerio, escoja alimentos nutritivos como verduras crudas, yogur natural, queso o un trozo de fruta.
- Hágase revisiones bucales periódicas. Acuda al dentista con regularidad (cada 6 meses) para que le haga una limpieza profesional y le examine la cavidad bucal.
- Pregunte a su dentista sobre los selladores dentales, un revestimiento plástico protector que normalmente se aplica a las superficies masticatorias de los dientes posteriores, lugar donde por lo general se origina la caries.
- Utilice protectores bucales al practicar deportes de contacto o extremos.
Prevención de la caries
La caries puede desarrollarse en la superficie de cualquier pieza dental. Dado que la caries tiende a expandirse, resulta más fácil y menos costoso tratarla cuando aún es pequeña. Un diente cariado no siempre produce dolor, por lo que es posible tener caries y no saberlo. Durante las revisiones bucales periódicas, el dentista determina si hay caries y, a intervalos regulares, toma radiografías para verificar si las superficies interdentales están cariadas. El tratamiento odontológico para eliminar la caries consiste en limpiar la cavidad que se produce en el diente y después sellar el orificio con un empaste.Las medidas descritas arriba pueden prevenir la formación de caries dental.
Prevención de la enfermedad periodontal
La enfermedad de las encías (también conocida como enfermedad periodontal) es una infección de los tejidos que sirven de soporte a los dientes. Es una de las causas principales de pérdida de dientes en los adultos. Dado que la enfermedad periodontal no suele producir dolor, a veces no se sabe si se sufre de ella. En cada revisión bucal periódica, el dentista mide la profundidad del surco en forma de "V" que separa a la encía del diente a fin de detectar cualquier indicio de esta enfermedad; en su estado normal este surco es de poca profundidad.La enfermedad de las encías es causada por la placa dentobacteriana, una película pegajosa de bacterias que se forma constantemente en la superficie de los dientes. Estas bacterias producen toxinas que pueden dañar a las encías.
La enfermedad periodontal ejerce su acción dañina en el surco debajo de la encía, donde deteriora la unión entre el diente y sus tejidos de soporte. Cuando se dañan estos tejidos, el surco se convierte en una bolsa que por lo general se hace más profunda con el avance de la enfermedad.
La enfermedad periodontal se clasifica de acuerdo a su gravedad. Sus dos etapas principales son la gingivitis y la periodontitis.
En la etapa inicial de la enfermedad periodontal, conocida como gingivitis, las encías enrojecen, se inflaman y sangran con facilidad. Aquí la infección es todavía reversible y por lo general puede eliminarse con una buena higiene dental diaria que incluya cepillado y uso de hilo dental.
En las etapas más avanzadas de la enfermedad periodontal, a las que se conoce como periodontitis, las encías y el hueso que brindan soporte estructural a los dientes se deterioran gravemente. Durante esta etapa, los dientes pueden aflojarse y hasta caerse, o quizá terminen por ser extraídos por el dentista.
Entre los factores que incrementan el riesgo de desarrollar enfermedad periodontal se incluyen:
- fumar o masticar tabaco.
- padecer enfermedades que afectan a todo el organismo, como la diabetes.
- el uso de ciertos medicamentos como los esteroides, algunos tipos de antiepilépticos, medicamentos contra el cáncer, algunos bloqueadores de los canales de calcio y anticonceptivos orales.
- puentes desajustados.
- dientes mal alineados.
- restauraciones defectuosas.
- embarazo.
- encías que sangran fácilmente
- encías enrojecidas, inflamadas y sensibles
- encías desprendidas de los dientes
- persistencia de mal aliento o sabor desagradable en la boca
- acumulación de pus entre los dientes y las encías
- aflojamiento o separación de dientes permanentes
- cualquier cambio en la forma de ocluir de los dientes al morder
- cualquier cambio en el ajuste de prótesis dentales parciales
Por esta razón es muy importante acudir al dentista con regularidad para hacerse revisiones bucales y evaluaciones periodontales. El tratamiento depende del tipo de enfermedad que se padece y de su grado de avance.
La buena higiene bucal en el hogar es esencial para evitar que la enfermedad periodontal se agrave o vuelva a presentarse. El padecimiento de esta enfermedad no necesariamente implica la pérdida de piezas dentales. Si desea una vida de sonrisas saludables, cepíllese los dientes, sin olvidar limpiar los espacios existentes entre ellos; procure llevar una dieta balanceada y acuda al dentista con regularidad.
Encías normales y saludables: cuando las encías y el hueso alveolar están sanos, los dientes se mantienen firmes y fijos en su lugar.
Gingivitis: las encías se enrojecen, se inflaman y sangran fácilmente.
Periodontitis: la placa acumulada y no removida se convierte en sarro. La acumulación continua de placa y sarro provoca que las encías se retraigan (desprendan) de los dientes y que se formen bolsas en el espacio o surco entre dientes y encía.
Periodontitis avanzada: las encías se retraen aún más causando la destrucción de una mayor cantidad de hueso alveolar y del ligamento periodontal. Los dientes, aunque se encuentren sanos, pueden llegar a aflojarse y quizás sea necesario extraerlos.
La mejor manera de prevenir la enfermedad periodontal es el cuidado diario de los dientes y la visita regular al dentista.
Manera correcta de cepillarse los dientes
Hay que cambiar de cepillo de dientes cada tres o cuatro meses o incluso antes si las cerdas se desgastan. Un cepillo de dientes desgastado no limpia los dientes de manera efectiva. Los cepillos que utilizan los niños por lo general requieren ser cambiados con más frecuencia que los de los adultos, ya que se desgastan más rápido.Cómo usar el hilo dental
Existen otras opciones en cuanto a limpiadores interdentales para aquellas personas a quienes se les dificulta el uso del hilo dental. Entre estas opciones se incluyen cepillos interproximales, escarbadientes y palillos interdentarios. Si decide utilizar estos limpiadores interdentales, pídale a su dentista que le explique la manera correcta de utilizarlos para evitar dañar las encíasAl comprar productos dentales
Al comprar cualquier producto dental, asegúrese de que cuente con el sello de aprobación de la Asociación Dental Americana (ADA), ya que este símbolo es garantía de seguridad y efectividad. Consulte con el dentista sobre qué tipos de productos para el cuidado bucal resultarán de mayor efectividad en su caso específico. El sello de la ADA en cualquier producto dental es la garantía de que ha cumplido con los criterios de seguridad y efectividad establecidos por esta organización. Busque el sello de la ADA en pastas de dientes con fluoruro, cepillos de dientes, hilo dental, limpiadores interdentales, irrigadores bucales y enjuagues bucales.Podrá mantener sus dientes saludables y una hermosa sonrisa de por vida con sólo cuidar sus dientes, llevar una dieta balanceada y acudir al dentista regularmente.
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